Revista Atenas. ISSN: 1682-2749. Nro. 63 (2025) enero-diciembre págs.[1 - 12] https://atenas.umcc.cu

Desarrollo de habilidades blandas en estudiantes de posgrado
Developing soft skills in graduate students
Desenvolvendo competências sociais em estudantes de pós-graduação

 

Artículo de investigación
 Recibido: 16/11/2025      Evaluado: 14/12/2025     Aceptado: 28/12/2025                                    

                         

José de Jesús Peinado Camacho
Instituto Politécnico Nacional, México
https://orcid.org/0000-0002-2262-4565   
jpeinadoc@ipn.mx      
 

¿Cómo citar el artículo?
Peinado-Camacho, J de J.(2025). Desarrollo de habilidades blandas en estudiantes de posgrado. Atenas, nro. 63, e11086, 1-12.

 

Resumen

Las habilidades blandas representan capacidades que determinan cómo los estudiantes aprenden, piensan y actúan. El objetivo de esta contribución fue indagar cualitativamente cómo los estudiantes de posgrado perciben el desarrollo de estas habilidades. Basándose en el método empírico-analítico, con enfoque fenomenológico, se diseñó una investigación no experimental, transversal y con alcance exploratorio. Mediante la recolección de entrevistas semiestructuradas a estudiantes de maestría y doctorado, se identificó cómo perciben el desarrollo de habilidades para comunicarse, argumentar puntos de vista, intercambiar ideas, así como para discernir de forma crítica y reflexiva. Los hallazgos revelaron que la formación académica incide en el desarrollo de las habilidades blandas. Desde esta perspectiva, se concluyó que es recomendable fortalecer estas habilidades en los estudiantes durante sus estudios de posgrado debido a que les serán de utilidad al integrarse a un entorno laboral.

Palabras clave: Habilidad, competencias sociales, enseñanza y formación, programa de investigación, estudiante de postgrado.

Abstract

Soft skills represent abilities that determine how students learn, think, and act. The objective of this contribution was to qualitatively investigate how graduate students perceive the development of these skills. Based on an empirical-analytical method with a phenomenological approach, a non-experimental, cross-sectional, and exploratory study was designed. Through semi-structured interviews with master's and doctoral students, we identified how they perceive the development of skills to communicate, argue points of view, exchange ideas, and critical and reflective judgment. The findings revealed that academic training influences the development of soft skills. From this perspective, it was concluded that it is advisable to strengthen these skills in students during their graduate studies because they will be useful when entering the workforce.

Keywords: Skill, social skills, teaching and training, research program, postgraduate student.

Resumo

As competências sociais representam competências que determinam a forma como os alunos aprendem, pensam e agem. O objetivo desta contribuição foi investigar qualitativamente como os estudantes de pós-graduação percepcionam o desenvolvimento destas competências. Com base no método empírico-analítico, com uma abordagem fenomenológica, delineou-se uma pesquisa não experimental, transversal e exploratória. Através de entrevistas semiestruturadas com estudantes de mestrado e doutoramento, identificámos como estes percepcionam o desenvolvimento de competências para comunicar, argumentar pontos de vista, trocar ideias e envolver-se no pensamento crítico e reflexivo. Os resultados revelaram que a formação académica influencia o desenvolvimento de competências sociais. Nesta perspetiva, concluiu-se que é aconselhável fortalecer estas competências nos estudantes durante a pós-graduação, pois estes irão considerá-las úteis ao ingressar no mercado de trabalho.

Palavras-chave: Habilidade, competências sociais, ensino e formação, programa de investigação, estudante de pós-graduação.

 

Introducción

El estudio de las habilidades blandas ha sido por mucho tiempo un tema de debate en diferentes áreas del conocimiento (Lyu & Liu, 2021; Lamri & Lubart, 2023). Por su aplicación se estudian desde la óptica de la educación, la capacitación y la productividad en el trabajo (Lyu & Liu, 2021; Espina-Romero et al., 2023). En el ámbito educativo, las instituciones de posgrado deben tener programas con pertinencia y en concordancia con las necesidades del ámbito laboral, para ello es propicio incluir habilidades blandas que amplíen las oportunidades de sus egresados (McGunagle & Zizka, 2020). Desde este ángulo, las habilidades blandas son cada vez más importantes para el éxito de los estudiantes. Por ello es importante que las instituciones de posgrado las prioricen, debido a su importancia en el mercado de trabajo (Ramos-Monge et al., 2023).

Las habilidades blandas desempeñan un papel importante en la empleabilidad de los egresados de posgrado (Gunarathne et al., 2021). Por este motivo, uno de los objetivos sustantivos de las instituciones de posgrado es preparar a sus futuros graduados para aplicar sus conocimientos y destrezas en el mundo laboral (McGunagle & Zizka, 2020; Rivas et al., 2024). En la actualidad, las habilidades blandas son cada vez más apreciadas por los empleadores como capacidades esenciales para las organizaciones y para el éxito profesional (Espina-Romero et al., 2023). No obstante, a pesar de la importancia de estas habilidades en el contexto académico y laboral aún no hay un consenso sobre ellas.

En el marco del contexto laboral, cabe considerar que existe una cultura cambiante que se basa en la colaboración, la innovación e ideas basadas en datos. Cada uno de estos pilares se basa en habilidades profesionales como: retroalimentación intergeneracional, lenguaje e interacciones inclusivas, discusiones abiertas, comunicación, profundización de las relaciones, apoyo a soluciones creativas e innovación, y desarrollo de conocimientos para fomentar el intercambio de ideas y la participación (Hirudayaraj et al., 2021). En adición, algunos autores como Ramos-Monge, Fox & Garcia-Piquer (2023), Feraco & Meneghetti (2023) y Stephany & Teutloff (2024) concuerdan que existen diferencias entre las percepciones de los trabajadores y sus empleadores sobre las habilidades blandas, por un lado, el personal considera sus habilidades más que sus empleadores, mientras que los empleadores las visualizan menos.


Con fundamento en lo antes expuesto, es conveniente acotar que el cambio tecnológico afecta a todas las tareas y ocupaciones por igual. Las nuevas tecnologías requieren nuevas habilidades, mientras tanto, hacen que otras sean prescindibles (Gunarathne et al., 2021). Esto significa que el cambio tecnológico no es parcial, por lo que la composición de las habilidades en el mundo laboral se modifica y está en constante evolución. Es por lo que se conforma un valor de mercado a las habilidades, basado en la demanda y la oferta, así como su complementariedad con otras habilidades (Stephany & Teutloff, 2024). Es por lo que la indagación de habilidades blandas es útil para los estudiantes y su futura ocupación laboral.

Así mismo, el traslado de las habilidades blandas al campo educativo, representan capacidades que determinan cómo los estudiantes aprenden, piensan y actúan (Escolà-Gascón & Gallifa, 2022). Es la confianza en las capacidades propias para lograr una meta o resultado y contribuyen a una mejor comunicación, creatividad y autorrealización (Hirudayaraj et al., 2021; Medvedeva & Rubtsova, 2021). Para desarrollar las habilidades blandas en los estudiantes se pueden implementar estudios de casos, aplicar el aprendizaje basado en problemas, redactar ensayos, diseñar criterios de evaluación basados en estas capacidades. Esto implica el uso de tecnologías interactivas y el dominio las capacidades comunicativas, por medio de conversaciones críticas y reflexivas (Medvedeva & Rubtsova, 2021; Lemos & Brunstein, 2023).

En términos amplios, se comprende que las habilidades blandas son capacidades que un estudiante desarrolla y están relacionadas con su comportamiento de forma interpersonal e intrapersonal. Son destrezas integrales que permiten a los estudiantes la resolución de problemáticas específicas. Incluyen habilidades socioemocionales básicas relevantes para la puesta en práctica de aptitudes y conocimientos. Sin embargo, la problemática a resolver es ¿Cómo perciben el desarrollo de sus habilidades blandas los estudiantes de posgrado? Basándose en este cuestionamiento, el objetivo de la investigación fue indagar cualitativamente cómo los estudiantes de posgrado perciben el desarrollo de sus habilidades blandas. A continuación, se exponen los aspectos metodológicos.

 

Metodología y métodos

La metodología que se utilizó fue cualitativa (LaMarre & Chamberlain, 2022). Fue una investigación no experimental, con diseño transversal y exploratorio. El método fue empírico-analítico. El enfoque fue fenomenológico. Cabe destacar que se consideraron los estudios de Espina-Romero et al. (2023) y de Escolà-Gascón & Gallifa (2022) como referentes para desarrollar este trabajo de investigación.

Participantes
La población estuvo conformada por estudiantes de maestría y doctorado del programa de posgrado en tecnología avanzada. Su selección se fundamentó en función de conocer de qué forma inciden las habilidades blandas en los estudiantes para establecer su impacto (Coleman et al., 2024). El muestreo fue no probabilístico por conveniencia. Este tipo de muestreo se seleccionó conforme a la conveniencia del investigador, esto facilitó la elección y el número de participantes en la investigación de forma arbitraria. De igual forma, el muestreo fue heterogéneo con el propósito de tener mayor alcance en las experiencias de los participantes (LaMarre & Chamberlain, 2022). En este sentido, la muestra se conformó por siete estudiantes de doctorado y 20 de maestría, quienes estaban matriculados en primer, segundo y tercer semestre. Cabe destacar que, la representatividad de la muestra no se orientó en la cantidad poblacional, se enfocó en las experiencias y situaciones vinculadas al desarrollo de habilidades blandas de los educandos.

Instrumento para la recolección de la información
Para recolectar la información se realizaron entrevistas semiestructuradas a través de un cuestionario. Para asegurar la confiabilidad de la guía de las entrevistas, se aplicaron entrevistas individuales a profundidad a tres estudiantes que no formaban parte de la muestra, pero sí a la población donde se desarrolló el estudio. Este fue la aproximación inicial para conocer dudas y comentarios sobre la indagación. Para garantizar la validez de la investigación se aplicó el juicio de expertos (Döringer, 2021). Con ello, se revisaron elementos ya incluidos y se integraron otros por su importancia, con lo cual se obtuvo pertinencia y certeza en la conformación de la investigación (Coleman et al., 2024). Las preguntas de fueron las siguientes: 1. ¿En qué programa se encuentra inscrito(a)? 2. ¿Qué semestre cursa actualmente? 3. Indique su género. 4. ¿Cuál es su edad? 5. ¿Cómo ha desarrollado la habilidad de comunicar sus ideas de forma verbal? 6. ¿Cómo ha desarrollado la habilidad de comunicar sus ideas de forma escrita? 7. ¿Cómo ha desarrollado la habilidad de argumentar sus puntos de vista? 8. ¿Cómo ha desarrollado la habilidad de intercambiar ideas? 9. ¿Cómo ha desarrollado la habilidad de discernir de manera crítica y reflexiva? 10. ¿Cómo utilizan las habilidades desarrolladas en las actividades del posgrado?

Recolección de la información
La recolección de la información se realizó mediante un cuestionario a los estudiantes, a quienes se les informó acerca de la confidencialidad de su identidad y de sus comentarios. Por lo que no se reunió información personal y se utilizaron sobrenombres (Estudiante 1, Estudiante 2, etc.) para conservar su privacidad (Nii Laryeafio & Ogbewe, 2023). Esta etapa concluyó aplicando el criterio de saturación de datos cualitativos. Esto significó que los participantes ya no estaban proporcionando nueva información y sus respuestas se hacían repetitivas (Rahimi, 2024).

Sistematización y análisis de la información

En la sistematización de la información se utilizó el software ATLAS.ti el cual se basa en la teoría fundamentada. La teoría fundamentada se sustentó en la información empírica que se analizó por medio del método inductivo como proceso metodológico (Charmaz & Thornberg, 2021; LaMarre & Chamberlain, 2022). A la vez, el procesamiento de la información y su evaluación se realizó a partir de la examinación de la información con el desarrollo de los datos, así como la articulación entre los resultados encontrados y el investigador. La información se concentró y verificó en la unidad hermenéutica del programa ATLAS.ti. Esto ello se categorizó y codificaron los hechos que se generaron en la información obtenida de los entrevistados. Después, se convirtieron en el resultado de la evaluación contrastada a partir de la observación de similitudes y diferencias, para actuar como fundamento y consolidación de la información (Coleman et al., 2024). A continuación, se presentan los resultados y su discusión.

Resultados y discusión

Por lo que se refiere al programa en qué se encontraban inscritos(as) los participantes del estudio 20 estaban en el nivel maestría y siete en el nivel doctorado, esto equivale al 74% y 26% de la muestra. En cuanto al semestre de los alumnos participantes cinco se encontraban matriculados en primer semestre, representando el 19% del total, 13 estaban inscritos en segundo semestre, esto constituyó el 48% de los entrevistados, y nueve se encontraban registrados en tercer semestre, equivalente al 33%. En lo que corresponde a la proporción por género, ocho indicaron el género femenino y 19 manifestaron el género masculino, lo que representa el 30% y 70%. La cuantificación por género no fue un aspecto que condicionó la indagación, su visibilidad es solo con fines estadísticos. Con relación a la edad de los alumnos entrevistados, esta información se reunió en tres intervalos de tiempo, de 21 a 30 años, de 31 a 40 años y de más de 50 años. En el primer intervalo se concentró el mayor número con 25, esto implicó el 93% de los participantes. Por lo que respecta al segundo y tercer intervalo solo hubo dos alumnos, uno por cada rango de edad. Ambos equivalen el 7%.

En lo que concierne a la pregunta ¿Cómo ha desarrollado la habilidad de comunicar sus ideas de forma verbal? La mayoría de las respuestas hicieron énfasis en que les ha ayudado a mejorar su expresión oral, a expresar sus comentarios con asertividad, a tener ideas claras y a poder exponerlas, a ser congruentes con lo que se está comunicando, a participar en clase con preguntas objetivas, a realizar exposiciones en clase con claridad, a fortalecerse y no tener miedo de compartir sus ideas, a organizar sus ideas y percibir los puntos débiles en sus argumentos, a expresar el tema de su proyecto de investigación y recibir críticas constructivas. Estos resultados fueron consistentes con los señalados por Lamri & Lubart (2023), respecto al desarrollo de esta habilidad a través del diálogo, con lo que se asegura que los educandos realicen el compromiso de aplicar el proceso de análisis reflexivo y persistan en llegar a conclusiones concretas con puntos de vista a partir de un análisis racional.

Referente a la interrogante ¿Cómo ha desarrollado la habilidad de comunicar sus ideas de forma escrita?, los entrevistados señalaron que a través de la búsqueda de información, en conocer el tema de investigación que están desarrollando, en mejorar el diseño de sus presentaciones, en la redacción de textos, en mejorar el contenido de sus comités tutoriales, en desarrollar el análisis de información, en redactar el análisis de resultados, en mejorar la redacción de forma crítica, en resumir y expresar ideas. Estos resultados fueron congruentes con los de Lemos & Brunstein (2023) y Escolà-Gascón & Gallifa (2022), referente a que el desarrollo de la habilidad de comunicar puntos de vista de forma escrita es crucial en el análisis lógico, ya que implica la capacidad de percibir y procesar información, identificar patrones y relaciones, y evaluar la validez de los argumentos. Esto incluye habilidades como el pensamiento crítico, la resolución de problemas y la toma de decisiones. Este tipo de cognición permite a los estudiantes analizar situaciones, evaluar evidencia y formar juicios sólidos basados en razonamiento lógico. Además, se determinó que los alumnos identificaron el desarrollo de esta habilidad como la capacidad que requieren para relacionarse con una variedad de audiencias, así como reconocer responsabilidades éticas, situaciones profesionales, trabajo en equipo y aplicar nuevos conocimientos.

En lo relativo al cuestionamiento ¿Cómo ha desarrollado la habilidad de argumentar sus puntos de vista? el alumnado indicó que, conociendo fuentes confiables, utilizando buscadores de información de acuerdo con el área de investigación, verificando la información consultada, siendo crítico con la información, utilizando gestores de referencia, conociendo y utilizando herramientas para evitar el plagio, haciendo la búsqueda de bibliografía para el trabajo de tesis, así como haciendo búsquedas de información de patentes. Estos hallazgos son consecuentes con los establecidos por Rossouw & Steenkamp (2025) y Lamri & Lubart (2023) concernientes a la necesidad de tener una sólida base de conocimiento sobre los temas de su disciplina, esto incluye la comprensión de conceptos, principios y relaciones clave. Es el caso de cuando se analiza un argumento científico, requiere del conocimiento de los hechos y teorías científicas pertinentes. Sin embargo, la capacidad de aplicar la lógica y el razonamiento también es esencial, ya que el conocimiento por sí solo no es suficiente para el análisis crítico y reflexivo. En términos amplios, esta habilidad fue percibida como la capacidad de identificar, construir y evaluar argumentos; detectar inconsistencias y errores en el razonamiento; resolución de problemas; así como, reflexionar acerca de tópicos subyacentes.

En lo que respecta a la interrogante ¿Cómo ha desarrollado la habilidad de intercambiar ideas? los estudiantes comunicaron que han desarrollado esta capacidad al recibir la crítica de sus compañeros, al exponer sus temas de investigación, al debatir un tema, al defender sus puntos de vista, al expresar argumentos objetivos, al responder dudas sobre su investigación, al conversar con especialistas en su área de estudio, al escuchar comentarios y hacer sugerencias a sus compañeros de clase. Estos resultados se sustentan en los estipulado por Lamri & Lubart (2023) y Hirudayaraj et al. (2021), referente a tener un nivel de inteligencia emocional que les ayude a evitar posibles sesgos y mantener la objetividad en el análisis. A la vez, esto les permite interconectar su capacidad de comprender, articular y resolver problemas complejos, lo que se traduce en decisiones mejor definidas. Al mismo tiempo, estos resultados corresponden con los encontrados por Gunarathne et al. (2021) y Lemos & Brunstein (2023), en cuanto a que los educandos relacionan el desarrollo de esta habilidad con argumentar puntos de vista e intercambiar ideas con el pensamiento racional y la evaluación objetiva.

En relación con la pregunta ¿Cómo ha desarrollado la habilidad de discernir de manera crítica y reflexiva? los entrevistados declararon que, por medio de las diferentes experiencias en clase, reflexionando sobre temas expuestos, a través de la defensa y exposición de argumentos, identificando problemáticas y entendiendo sus causas, enfrentan distintos paradigmas de la realidad, trabajando en actividades de las asignaturas, haciendo conciencia del entorno, entendiendo el impacto de las investigaciones, atendiendo la retroalimentación del profesor, entre otras. Sobre este particular, se concuerda con Escolà-Gascón & Gallifa (2022) y Lemos & Brunstein (2023) con relación a que, al formar estudiantes con habilidades blandas apoyadas en discernir de forma crítica y reflexiva, se prepara a personas con potencial para promover hacer cambios en las prácticas de gestión y mejorar el comportamiento, esto conforme a las condiciones necesarias para el éxito en la introducción de cambios y la transformación deseada. A la vez, estos resultados permitieron observar el desarrollo de la habilidad en el estudiantado como parte del currículo técnico básico (Rossouw & Steenkamp, 2025). Esto incluyó la enseñanza explícita sobre el pensamiento crítico y diversos ejercicios de aprendizaje reflexivo, utilizando un enfoque en el aula invertida, discusiones grupales, simulaciones, estudios de caso prácticos, historias de vida, reflexiones individuales, así como la retroalimentación de sus profesores.

En lo correspondiente al cuestionamiento ¿Cómo utilizan las habilidades desarrolladas en las actividades del posgrado? los educandos señalaron que, al estructurar la redacción de la tesis, la indagar sobre su tema de investigación, al visualizar de forma objetiva el problema de su investigación, al enfocar sus ideas y exponerlas ante el público, al desarrollar un criterio propio sobre los puntos de vista de sus compañeros, entre otras más. Estos hallazgos amplían los encontrados por Escolà-Gascón & Gallifa (2022), referente a que indagar acerca de las habilidades blandas permite analizar el impacto de los programas educativos y el desarrollo del perfil de los estudiantes. En este sentido, la pedagogía, los principios escolares y los métodos de aprendizaje no sólo afectan la adquisición competencias técnicas o formales, sino también los estilos de pensamiento, el aprendizaje informal y los comportamientos que definen al estudiante. Esto proporciona información útil que permite visualizar qué elementos de la formación educativa necesitan ser modificados para tener egresados mejor preparados. De igual forma, los resultados encontrados fueron congruentes con lo postulado por Feraco & Meneghetti (2023) así como por Rivas et al. (2024), referente a que la autoevaluación de habilidades en el estudiantado es una herramienta que se ajusta a las experiencias del propio alumnado para conocer los aspectos positivos que perciben en el desarrollo de sus capacidades. En cuanto a las situaciones que favorecieron el desarrollo de habilidades blandas en los educandos, es resultado del trabajo realizado por las instituciones de posgrado las cuales tienen la labor de guiar a los educandos en su proceso de formación y la adquisición de habilidades.

Las implicaciones examinadas con anterioridad deben analizarse y considerarse junto con las limitaciones de este estudio. En primera instancia, este estudio se centró en un único programa de posgrado en tecnología avanzada lo que puede reducir la generalidad de los hallazgos. En segunda instancia, el estudio no es concluyente, Sin embargo, otros programas de posgrado en tecnología avanzada pueden seguir un enfoque similar para determinar el desarrollo de habilidades blandas. Así mismo, los hallazgos se limitan al contexto, factores y muestreo donde se realizó el estudio.

 

Conclusiones

Con referencia al conocimiento generado en el marco de esta investigación, se concluye que los resultados encontrados son disruptivos por el tipo de conocimiento que desafía las normas o formas de pensar socialmente aceptadas y que puede revolucionar la forma en que vivimos o trabajamos. Sobre este particular, existen pocos estudios que discuten las habilidades blandas de comunicar sus ideas tanto verbal como escrita, de argumentar puntos de vista e intercambiar ideas, así como de discernir de forma crítica y reflexiva. En particular, sobre las experiencias que fomenten una visión reflexiva de las suposiciones, creencias y valores de los estudiantes. Esta investigación no sólo avanza en la introducción de estas consideraciones, sino que también señala el alto potencial del enfoque del estudio para promover el desarrollo de habilidades blandas. El desarrollo de habilidades blandas expone diferentes problemáticas, no obstante, pueden ser atendidas desde la óptica de los estudiantes para mejorarlas. De igual forma, para fomentar el desarrollo de este tipo de habilidades se tienen que recorrer distintas etapas, en ellas intervienen distintos factores que fortalecen a los estudiantes durante su estancia en el posgrado. Conviene decir que, es fundamental examinar estas capacidades debido a que impactan directamente en los educandos a través de las actividades académicas y de investigación que realizan en las instituciones de posgrado.

De igual forma, se concluye que se alcanzó el cumplimiento del objetivo propuesto, el cual fue indagar cualitativamente cómo los estudiantes de posgrado perciben el desarrollo de sus habilidades blandas. La naturaleza del estudio también permitió entender cómo los estudiantes aprenden, piensan y actúan en el proceso de formación y desarrollo académico. En otras palabras, se concluye que las habilidades blandas son una herramienta que explica cómo se forman a los estudiantes. De igual manera, el estudio destaca el desarrollo de habilidades blandas desde un enfoque holístico alineando a las experiencias de aprendizaje de los estudiantes de posgrado con las actividades de enseñanza y aprendizaje, por lo que se recomienda revisarse continuamente para perfeccionarse conforme a las necesidades del estudiantado. Para futuras investigaciones, se recomienda utilizar este tipo de investigación como fundamento de estudios similares. También, se sugiere explorar cómo las directrices académicas e institucionales influyen en el desarrollo de habilidades blandas en los estudiantes de posgrado.

 

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Conflicto de intereses
El autor declara que no existe conflicto de interés.

 

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